«Eso no me vale, tenemos que mejorar»

Marcelino instruye a sus futbolistas en un entrenamiento en la ciudad deportiva. / damián torres

El técnico no da un segundo de respiro a sus futbolistas, insiste en el trabajo de finalización y acaba felicitando al grupo

TONI CALERO VALENCIA.

Si es que la tuvo, a Marcelino García Toral la euforia de los cinco goles ante el Málaga le duró bien poco. Era una tarea pendiente que los futbolistas acertaran con el marco rival y de forma más concreta, los delanteros. Así que los tres chispazos de Simone Zaza, unidos a la aportación de Santi Mina y Rodrigo Moreno ayudaron a calmar el debate sobre si el Valencia anda escasos de efectivos en la zona de ataque. Tan sólo unas horas después de la contundente 'manita' en Mestalla y de ver cómo el equipo se encaramaba a los puestos Champions League para dormir ahí el martes, Marcelino puso firmes a los suplentes pensando en la Real Sociedad.

Jugador por jugador y sin distinguir entre demarcaciones, el asturiano fue exigiendo el máximo en el trabajo de finalización. En una mañana tranquila en la ciudad deportiva de Paterna, los gritos de Marcelino durante la sesión retumbaban. «Eso no me vale, tenemos que mejorar», repetía el entrenador con cada error. Consolidado el plano defensivo, el cuerpo técnico preparó un ejercicio con triangulaciones y desmarque a la espalda de la defensa para acabar disparando a Jaume y Christian Rivero, guardameta del Mestalla.

«Tengo que hacer el desmarque por dentro porque si no caemos en fuera de juego», explicaba Marcelino. «Los pases, los pases, cuidemos los pases que calidad hay de sobra», repetía al futbolista de turno que iniciaba la jugada. Ahí se paró en un par de ocasiones Marcelino con Andreas Pereira y Nemanja Maksimovic, dos de los encargados de llevar algo de luz en los metros finales. «Maksi, el pase bien fuerte que llegue rápido a la zona del medio», indicaba Marcelino al futbolista serbio, que contra el Málaga saltó en el minuto 73 para dar descanso a Dani Parejo.

Precisamente el capitán fue uno de los titulares que se acercaron al campo de entrenamiento para seguir los últimos instantes de la sesión. Parejo y los otros diez que salieron de inicio contra el Málaga hicieron trabajo regenerativo pensando ya en el duelo del domingo en Anoeta. En la pelea constante de Marcelino por bordear el sobresaliente en los entrenamientos, cuenta con la inestimable colaboración de su segundo, Rubén Uría. «¡Estamos metidos eh, estamos metidos!», pedía a sus futbolistas mientras animaba a Jaume.

Después de un sinfín de aspavientos y demandas, Marcelino cerró el entrenamiento felicitando a un grupo en el que estaban dos habituales del filial, Fran Navarro y un Gonzalo Villar que está cuajando un gran inicio de campaña en el filial de Lubo Penev. Por delante, cuatro sesiones más para rendir visita a una Real Sociedad que hoy juega en el Ciutat de València.

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