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Salva Ruiz: «Mi sueño es sentir otra vez la camiseta del Valencia CF»

Salva Ruiz, que va a iniciar la pretemporada con el Mestalla, en una de las calles de Albal, su pueblo
Salva Ruiz, que va a iniciar la pretemporada con el Mestalla, en una de las calles de Albal, su pueblo / Juanjo Monzó

El lateral ha disputado el partido más duro de su vida y ha vencido | Está a un paso de sentirse futbolista de nuevo: «Quiero empezar ya»

Héctor Esteban
HÉCTOR ESTEBANValencia

El 28 de noviembre de 2012, Salva Ruiz Rodríguez (Albal, 17 de mayo 1995) cumplía su sueño de niño. Mauricio Pellegrino, entonces entrenador del Valencia CF, escribió en la pizarra que el lateral zurdo en el partido de Copa ante el Llagostera sería para un chico de 17 años. Con el 33 a la espalda, Salva Ruiz debutó a lo grande en Mestalla.

El chico es otro producto de la factoría de laterales izquierdos de Paterna. Un volcán por la banda, con recorrido, de esos que le gustan a la grada. Internacional por España en todas las categorías, triunfó en el Europeo de Estonia con la sub-19. En aquel equipo, Salva Ruiz compartía selección con gente como Alcácer, Deulofeu, Jesé o Dennis Suárez. En aquel torneo se quedaron por el camino la Francia de Paul Pogba o la Portugal de André Gomes.

Tras sendas cesiones al Tenerife y al Granada, la temporada pasada tenía en mente iniciar el camino con el primer equipo del Valencia. Había llegado el momento. Una infección y el sangrado constante tras extraerle la muela del juicio indicó que algo no iba bien. La antesala de un viaje a Nueva York -que todavía le debe a su novia y que se ha comprometido a hacerlo- terminó con un ingreso en un hospital de Madrid. Los análisis de sangre alertaron de una caída en picado de las plaquetas. Ya en Valencia, le pusieron nombre a la dolencia: aplasia medular, una enfermedad que hace desparecer las células encargadas de producir la sangre en la médula ósea.

Salva empezó otro partido, ante un rival al que hay que tenerle respeto pero al que se le va ganando. El Valencia hizo pública la semana pasada la renovación del chico. Una temporada más. El filial será el punto de partida, la plaza para volver a ser futbolista. No es un paso atrás, sino muchos hacia adelante. Tímido, escueto en palabras. Hoy Salva Ruiz es un ejemplo de superación para muchos que sufren una dura enfermendad.

-¿Cómo se encuentra?

-Muy contento, con ganas de empezar ya a trabajar. Llevo un par de semanas preparándome con un amigo que es preparador para estar listo el primer día.

-Se le nota con mono de fútbol.

-Desde febrero estuve trabajando en Paterna con Jordi Sorlí, que me ha ayudado mucho, pero es cierto que no es lo mismo que estar en la dinámica de grupo y entrenar con el equipo. Tengo ganas de vestir la camiseta, sentir y lucir el escudo del Valencia en partido oficial.

-El primer paso lo va a dar en el Mestalla. ¿Parte de cero?

-Mi primer objetivo es coger confianza, tener minutos. Sentirme futbolista y a partir de ahí marcar otros objetivos. En marzo volví a tocar balón tras el trabajo progresivo con Sorlí. Yo no partía de cero sino de menos diez (ríe). He terminado la temporada a buen ritmo.

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-¿Cómo llega la enfermedad?

-Al terminar la temporada 2015/16 -debutó en Primera con el Granada- me sentía más fuerte que nunca. Acabé bien. Luego estuve un par de semanas con una infección en la garganta y algo de fiebre. Se me iba con antibiótico pero volvía. También me aparecieron unas manchitas en la piel que achaqué al esfuerzo del gimnasio. Pero después me quitaron la muela del juicio y la herida no paraba de sangrar. Iba a hacerme una análitica en el centro de salud de Albal pero en Madrid -se iba de viaje con su novia- fui al hospital porque no dejaba de sangrar. La análitica dio un nivel bajísimo de plaquetas. Estuve cinco días ingresado. Fueron descartando cosas y ya en Valencia me diagnosticaron la aplasia medular. Fue todo muy rápido.

-¿Cómo fue ese primer impacto al conocer la enfermedad?

-Al principio me dijeron que podían ser muchas cosas. Pero sentí cierta alegría tras el diagnóstico porque podía ser algo peor. Me dijeron que tenía entre un 70 y un 75% de posibilidades de que todo fuera bien y a eso me agarré. No son células malignas sino que las dejas de producir. Me quedé tranquilo y con muchas ganas de tirar hacia delante.

-¿En qué plano se queda el fútbol en ese momento?

-Obviamente en algo sencundario por mi parte y por los que me rodean. Primero era recuperarme y luego todo lo demás. Fue vital la ayuda de mis padres que me han apoyado muchísimo, de mi novia, de mis amigos. Mis agentes me han respaldado mucho y Layhoon Chan sé que preguntaba por mí siempre. El club ha estado cerca y eso me ha dado confianza. Gayà, Rober Ibáñez, Jaume... que son con quien mejor me llevo se han preocupado por mí. Y estoy muy contento con el seguimiento que me hace en La Fe la doctora Anabel Regadera. Ahora voy una vez al mes a la revisión.

-En su vuelta al césped de Paterna sus compañeros lo recibieron como en las grandes ocasiones. Incluso hubo alguna colleja.

-(ríe). Es cierto, alguna se escapó. Tenía muchas ganas de volver y se lo agradezco a Jordi Sorlí y Voro por hacerlo posible. Disfruté mucho ese día, fue como debutar otra vez.

-Cuándo estuvo de baja, ¿quería ver fútbol?

-Me aparté un poco, no quería verlo. Me encantan los deportes, estudio INEF, y veía por la tele tenis o baloncesto. Sólo seguía al Valencia porque es mi equipo. Hasta que no pasaron tres o cuatro meses no empecé a engacharme otra vez a ver partidos de fútbol.

-¿Cómo cambian sus objetivos?

-Es curioso. No te planteas ya jugar trescientos partidos en Primera sino volver a jugar al fútbol. Es para analizarlo bien, sólo piensas en volver a jugar, que ese en realidad es mi reto y lo voy a lograr.

-¿Qué aprendió en el hospital?

-Crees que todo lo malo te pasa a ti. Pero vas allí y ves que hay gente que está como tú. Ayuda. Buscas apoyos y el ejemplo de gente que lo ha superado. Y ves gente que ha podido.

-¿Quiere servir Salva Ruiz también de ejemplo?

-Sí, puedo serlo. Aquí en Albal hay un chico, que también se llama Salva, que está en plena lucha. Yo el sábado estaré con su familia en la Volta a Peu para apoyarle. Es bueno que la gente dé a conocer lo que ha pasado y que sirva de ayuda.

-¿Se le pasó por la cabeza que no volvería a jugar al fútbol?

-Sólo un momento, quizá cuando me ingresaron. Pero fui fuerte, cuando me diagnosticaron supe que volvería. Primero quiero jugar, cubrir etapas y cumplir el sueño de volver a sentir la camiseta del Valencia.

-El reto es duro. Ahora mismo hay competencia con Gayà y Lato en el lateral izquierdo.

-Están jugando muy bien y eso bueno para el Valencia. Intentaré ponerles las cosas difíciles...

-Paterna es una factoría de zurdos de nivel.

-Sí, la verdad. No es algo muy normal pero hay equipos que se especializan en determinados puestos. Hay quien saca delanteros y el Valencia, laterales izquierdos.

-¿Cómo se define como jugador?

-Soy un lateral con recorrido pero no me gusta descuidar la parcela defensiva.

-¿Qué jugador era su referente?

-Fabio Aurelio. Siempre me fijaba en él, en cómo jugaba.

-¿Cómo llegó Salva Ruiz al Valencia?

-A los 11 años, desde el Albal. A los seis años me apunté. Jugaba de medio porque me gustaba correr por todo el campo. Mi padre me apoyaba mucho, jugó en el Albal y en el Catarroja. En alevín de segundo año me fui a hacer una prueba con el Salgui, que tenía un acuerdo con el Valencia. Les dije que tenía una buena oferta del Levante y enseguida me llamó el Valencia para que fuera con ellos.

-¿Le ha marcado algún entrenador en la cantera?

-En Paterna he aprendido de todos y en el Albal, Iván, que es el que me llevó en todos los equipos.

-Nuno le dio mucha confianza en el Valencia.

-Me subió al primer equipo a entrenar en enero de 2015 y luego hice la pretemporada con el Valencia. Me dijo que era uno más. Me mostró confianza y se lo agradezco.

-¿Qué tal las cesiones al Tenerife y al Granada?

-En Tenerife jugué poco pero aprendí mucho. Volví a Valencia siendo mejor. En Granada creo que merecía más oportunidades. A Sandoval le gustó la pretemporada que hice y empecé de titular. Luego se fue y José González no contó conmigo. Merecía algo más pero estoy contento, con la cabeza alta porque lo di todo.

-Parece que la cantera vuelve con fuerza al Valencia.

-Eso motiva. Es bueno para la gente del filial, que ven que la distancia con el primer equipo no es tan grande.

-Menudo Europeo se han marcado muchos de sus compañeros en las categorías inferiores.

-Tienen un equipazo. Alemania supo jugar la final. He sido compañero de mucho en las inferiores de España. Delofeu, Saúl, Dennis... La medalla del sub-19 la tengo colgada.Vestir la camiseta de España es lo máximo.

-¿Qué hay que esperar del Valencia este año?

-Debe luchar por la seis primeras posiciones. El Valencia es un grande y debe estar en Europa.

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