Valencia CF | El Mestalla, una roca camino del ascenso

Los jugadores del Mestalla celebran en Murcia el pase a la ronda final por el ascenso.
Los jugadores del Mestalla celebran en Murcia el pase a la ronda final por el ascenso. / Javier Carrión

El filial del Valencia da una lección de madurez en Murcia y se clasifica para la eliminatoria final con Sivera como figura El Mestalla se medirá al Albacete por un puesto en Segunda

TONI CALERO valencia

Con una simple sustitución demostró el Mestalla toda su madurez bajo el implacable sol de Murcia. Decidió Curro Torres sacar del campo a Alberto Gil y el chaval, de 19 años, lo hizo como un veterano de mil guerras. Ganó esos segundos necesarios cuando tu equipo está con ventaja, el rival apretando y el asunto es un todo o nada. Al final vio la amarilla por perder tiempo. Bendita amarilla. Para entonces, el Murcia ya había entendido que marcar el gol de la remontada sería casi misión imposible. Apoyado por los guantes de Sivera y la contundencia de Charlie y Zotko, el Mestalla fue capaz de aguantar en la Nueva Condomina (23.000 espectadores) para meterse en la eliminatoria final por el ascenso a Segunda, que disputará ante un Albacete que doblegó en la prórroga al Baleares.

Fue favorito el Celta B, equipo con rutilantes estadísticas y también un Murcia con más obligaciones de escalar peldaños, pero el Mestalla cerró la fase regular como un tiro y prolonga en las eliminatorias su estado de gracia. Ni siquiera los contratiempos en las últimas semanas -lesión de Ayala, capitán, o la de Aridai, que regresó ayer- han resultado suficientes para enterrar la ambición del filial valencianista, ayer apoyado por 1.000 aficionados que, ahora sí, están luciendo con orgullo el escudo en las últimas fechas de la presente temporada.

El Mestalla, hábil, optó por no regodearse en el 2-1 de la ida. Si el Murcia apretaba, el filial respondía. En la primera mitad, Curro Torres pidió una y mil veces a sus hombres que adelantaran líneas. Defender dentro del área pequeña, a noventa minutos, es una trampa en la que no cayó el Mestalla. Eugeni y Quim estuvieron firmes en el centro del campo y Rafa Mir estuvo a punto de hacer el 0-1 a los veinte minutos. Luego probó Eugeni con una rosca marca de la casa: el filial del Valencia estaba vivo y dispuesto a dejar el ascenso a punto.

El Murcia de Vicente Mir no encontró el camino y cuando halló la fórmula -individual casi siempre- de superar la defensa blanquinegra, topó con un Antonio Sivera soberbio. Manos rápidas en tres ocasiones clamorosas, un disparo al larguero que rozó e incluso la suerte sonriéndole en el único error que cometió en todo el choque. Sobre los guantes de Sivera fue muriendo el Murcia, sin fuerzas en la fase final. Ahí Curro Torres dio entrada a Aridai para mantener a los zagueros del Murcia con miedo y fue italiano para meter a un central (Javi Jiménez) para suplir a Eugeni.

Cayó el partido en un carrusel de tarjetas y duras entradas, con el Mestalla impidiendo la continuidad en el juego de su rival y los puños cerrados de Zotko celebrando la clasificación hacia la grada valencianista. Una roca camina hacia el ascenso a Segunda y el último escollo tiene parada en Albacete.

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