Más de 40 responsables salpicados

Ángel María Villar, a su llegada el martes a la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, tras ser detenido por la Guardia Civil.
Ángel María Villar, a su llegada el martes a la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, tras ser detenido por la Guardia Civil. / Zipi / Efe

La rapiña de la «red clientelar» que tejió Villar se cifra de forma muy provisional en más de cien millones solo en la última década

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

La ‘operación Soule’ contra la corrupción en el fútbol va mucho más allá de la Federación Española de Fútbol (FEF) o los encarcelados Ángel María Villar, su hijo Gorka, o el vicepresidente del ente, Juan Padrón. La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, Anticorrupción y el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz tienen «munición» para intentar acusar a casi medio centenar de dirigentes del fútbol español, empresarios ‘amigos’ agraciados con contratos multimillonarios muy por encima de su capacidad, directivos de instituciones cercanas a la FEF, dirigentes de entidades deportivas extranjeras y trabajadores de la federación.

El magistrado, en breve, comenzará a citar como investigados a esos más de 40 sospechosos, acusados todos ellos de formar parte de la inmensa «red clientelar» que tejió Ángel María Villar, además de haber coadyuvado al saqueo de las arcas de la federación y de haberse enriquecido de forma ilícita del expolio de la institución. Una rapiña que los operativos cifran ya –y de forma todavía muy provisional– en más de cien millones de euros, solo en la última década y únicamente con los ‘pelotazos’ más sonados descubiertos hasta la fecha.

En el punto de mira están diversas federaciones territoriales y sus responsables que supuestamente recibieron todo tipo de dádivas y favores ilegales por parte del presidente de la FEF a cambio de su apoyo. El juez ya ha avisado de que, al margen de la riada de delitos que imputa a los tres encarcelados, «existen otros hechos delictivos» en los que «aparecen como investigados otras personas físicas y jurídicas, a los cuales en su momento oportuno se les informará» para no perjudicar las investigaciones, todavía secretas. En cualquier caso, el magistrado ya apunta a que estas irregularidades «tendrían relación con diversas federaciones de fútbol», entre las que cita la Interinsular de Las Palmas, la de la Comunitat Valenciana, la de Ceuta, la de Melilla, la de Madrid y la de La Rioja.

El presidente de la Federación Valenciana, Vicente Muñoz, reconoció a este periódico que llegó a facturar unos 300.000 euros al año a la Federación Española a través de su agencia de viajes por desplazamientos de equipos y árbitros. «Mi empresa es pequeña y era una ayuda para evitar el cierre... nunca he facturado con sobreprecio», admitió el dirigente, que también confirmó que la Guardia Civil revisó documentación en la sede de la Federación Valenciana.

Anticorrupción y la UCO también tienen pruebas contra «diversas delegaciones» de Mupresfe (la mutualidad de los futbolistas españoles) o contra varios empleados «íntimos amigos y fieles» de Villar a los que el todavía presidente benefició o iba a premiar con contratos y despidos fraudulentos. Aunque Pedraz no los cita como objetivos inmediatos de sus pesquisas, la Guardia Civil y la Fiscalía tienen en su punto de mira también a las federaciones de Cantabria y Murcia. Según las investigaciones, el presidente de la primera de esas federaciones, José Ángel Peláez, pidió 340.000 euros para apoyar la candidatura de Villar. En los pinchazos se asegura que ese dinero era para un campo de fútbol, aunque no está claro el fin. «Él quiere el dinero para manejarlo él, para hacer lo que quiera», aseguró Padrón en una de las conversaciones.

En el caso de Murcia, Pedraz sostiene que Villar usó «patrimonio ajeno» para ganarse el apoyo de José Miguel Monje, presidente de esa federación. Villar entregó a Murcia la celebración del partido España-Colombia, lo que hizo exclamar, en otra grabación intervenida, al exseleccionador Javier Clemente que esa maniobra, en realidad, encubría la «compra de votos».

Una parte importante de la investigación se centra en el bajonazo del caché de la selección nacional que Villar ordenó para que federaciones extranjeras, a cambio de jugar con España, contrataran los servicios de la asesoría de Gorka Villar. La Audiencia Nacional tiene en su punto de mira el pago de comisiones ilegales por parte de las federaciones de Corea del Sur, Venezuela, Chile, México, Colombia o Argentina por partidos entre 2008 y 2011. Tal como publicó ayer LAS PROVINCIAS, el auto judicial recoge que la valenciana María José Claramunt, directora de marketing de la Federación, estaba al tanto de los negocios del hijo del presidente. El escrito judicial refleja que fue el enlace para cerrar varios amistosos, entre ellos los de Corea del Sur y Colombia.

Por el tribunal también desfilarán en breve los responsables de Santa Mónica Sports, que gestionó los derechos de la selección y que, según la UCO y Anticorrupción, causaron un agujero cercano a los 51 millones de euros a la FEF en la explotación de la imagen de la selección en la televisión. En la agenda cercana de citaciones están también los 35 millones que la mercantil Estudio 2000 se embolsó por comercializar ropa deportiva de la FEF.

El sustituto, manchado

Marcelino Maté, presidente de la federación de Castilla y León, se perfila como el dirigente que encabezará la gestora que se hará cargo de la FEF de forma interina, tras el encarcelamiento de Ángel María Villar, función para la que cuenta con el apoyo de importantes barones. Pero Maté, según recogen las investigaciones del ‘caso Soule’, es una persona muy cercana al propio Villar y aparece citado en el sumario, hasta el punto que los pinchazos revelan que podría estar al tanto de los chanchullos del presidente.

El juez relata que en los pinchazos dos imputados, el vicepresidente Juan Antonio Padrón (encarcelado) y José María Castillón (exadministrador general de la FEF) «insinúan que estaría percibiendo sobre 3.000 euros mensuales que no le corresponderían».

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