Las pérdidas pueden obligar al Valencia CF a vender jugadores

El problema de Porxinos es la principal causa del lastre de 27,1 millones que acumulan las cuentas del pasado ejercicio

M. R.VALENCIA.

Los malos resultados deportivos y la contingencia de Porxinos han abierto una herida que el Valencia no consigue suturar. La hemorragia se tradujo en 27,1 millones de euros en pérdidas durante el pasado ejercicio. El lastre es menos duro que en el curso anterior (se elevó a 31,4), pero obliga al club a buscar vías para limar ese desajuste de cara al curso que ya se ha iniciado. La más sencilla y menos traumático depende de lo que suceda en el césped: si el buen inicio de la era Marcelino se prolonga hasta finales de mayo, el equipo dará un balón de oxígeno a los gestores. Mejorar la duodécima posición liguera -a los futbolistas debe exigírseles mucho más- y, sobre todo, volver a Europa multiplicaría los ingresos.

El Valencia, en ese sentido, ha presupuestado 4,5 millones de euros en ingresos por competiciones. Es una previsión conservadora, ya que el cierre del ejercicio anterior, también sin Europa League ni Champions y tras una temporada catastrófica en la Liga, se ingresaron algo más de seis millones por méritos deportivos. La entidad, sin embargo, no puede permitirse otra campaña tan aciaga. Apenas hay colchón para evitar un tercer cierre de ejercicio en pérdidas, por lo que si los resultados no acompañan la solución pasa por la menos deseada: la venta de los futbolistas más cotizados.

La principal causa de las pérdidas del ejercicio anterior corresponden al problema de Porxinos, que estalló de forma definitiva al rechazar la Generalitat el segundo PAI presentado por el Valencia. Desde que el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) paralizó el primer plan urbanístico que incluía la nueva ciudad deportiva del club y más de 2.500 viviendas, la entidad ha trabajado en llegar a un acuerdo con los bancos propietarios de los terrenos. Estos exigían una compensación multimillonaria ya que, con la decisión judicial, unas parcelas que se pagaron como suelo urbanizable pasan a ser cultivos calificados como zona rústica.

El Valencia contempla una obligación máxima de unos 24,5 millones. En la temporada 14/15, el club provisionó unos 6,1 millones por la contingencia de Porxinos, y junto a otras anteriores se alcanzó la cifra de más de 7,7 millones. En el ejercicio anterior, y después de que la Conselleria de Medio Ambiente tumbase el segundo PAI tramitado por el Valencia, se provisionaron otros 14 millones.

La entidad de Mestalla, por contra, considera que puede reclamar a las administraciones públicas (la Generalitat y el Ayuntamiento de Riba-roja) algo más de 43,4 millones de euros en concepto de daños y perjuicios. El Valencia, sin embargo, ha decidido no incluir esto en su balance a 30 de junio de 2017. Si obtiene alguna indemnización será tras una prolongada batalla judicial, ya que las instituciones consideran que no han de pagar.

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