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El Valencia CF cumple treinta años desde su último ascenso a Primera

Celebración del ascenso a Primera del Valencia CF
Celebración del ascenso a Primera del Valencia CF / Desfilis
  • Se produjo el 30 de mayo de 1987 con un triunfo en casa ante el Recreativo de Huelva por 2-0

El Valencia CF cumplirá mañana treinta años de su último ascenso a Primera División, que se produjo el 30 de mayo de 1987 con un triunfo en casa ante el Recreativo de Huelva por 2-0, con goles de Emilio Fenoll y Quique Sánchez Flores, y con Alfredo di Stéfano en el banquillo y Arturo Tuzón como presidente.

Aquel ascenso significó, además del regreso a la elite del fútbol español, la resurrección económica y deportiva del club, que se recuperó de una situación financiera catastrófica gracias a la austeridad del equipo directivo de Tuzón y al buen rendimiento de la plantilla.

Gracias a ello, el Valencia llegó tres años después a ser subcampeón de Liga como consecuencia de su gran potencial defensivo y la madurez de la plantilla forjada en la campaña 86-97 en Segunda.

De esta forma el Valencia es, junto a Real Madrid, Barcelona y Athletic de Bilbao, equipo que nunca han bajado a Segunda en su historia, el único que en estas tres décadas ha permanecido ininterrumpidamente en Primera División.

El ascenso se produjo cuando quedaban tres encuentros para la conclusión de un campeonato que tuvo 44 jornadas, al estar conformado por 34 de Liga regular y otras diez de "play-off".

El club de Mestalla había descendido en abril de 1986 y se recompuso en aquel verano con una nueva cúpula del club encabezada por Tuzón, que mantuvo a Di Stéfano, el entrenador del descenso, y que conformó un equipo con unos pocos jugadores con experiencia y numerosos jóvenes con proyección.

Los veteranos eran el capitán Ricardo Arias, junto a Javier Subirats y el guardameta José Manuel Sempere, a los que se unió la experiencia de uno de los pocos fichajes del equipo en aquella campaña, el mundialista uruguayo Miguel Ángel Bossio.

El resto estuvo del equipo estuvo compuesto por jugadores recién llegados al club o formados en su cantera, que iban a consolidar al equipo en Primera en un par de años.

Fue el caso de Quique Sánchez Flores, Fernando Gómez, Carlos Arroyo, el hasta ahora entrenador del equipo, Salvador González "Voro", así como Salvador Revert y Fernando Giner, los futbolistas que más partidos jugaron aquel año al participar en 43 de los 44 que disputó el equipo.

También integraron aquella plantilla Jon García, Paco Ferrando, Emilio Fenoll, Pedro Alcañiz, Sixto Casabona, Paco Muñoz Pérez, Manuel Sánchez Torres, el portero José Antonio Serna, Antonio Montes, Juanjo Juárez y Francisco Cotino.

Fue aquel un equipo compacto y ordenado, muy difícil de superar y que, tras algún titubeo inicial, asumió la cabeza de la clasificación mediada la primera vuelta para llegar a puerto con solvencia cuando faltaban tres jornadas para la conclusión del campeonato.

Prueba del equilibrio que se dio en aquel Valencia es que su máximo goleador, el castellonense Pedro Alcañíz, metió diez goles, uno más que el ya fallecido Sixto Casabona; Quique Flores y Fernando Gómez, que sumaron nueve cada uno.

Mestalla, tras unos años en los que público apenas asistía al campo, se llenaba semana a semana, las recaudaciones de los partidos superaban con creces a las de muchos encuentros de Primera y en ocasiones, un partido del Valencia en casa congregaba más gente que el de todos los encuentros restantes de la jornada en la categoría.

Tras aquel partido del ascenso ante el Recreativo, que dio comienzo con Sempere, Quique, Arias, Giner, Revert, Bossio, Arroyo, Subirats, Fernando, Alcañiz y Fenoll como alineación inicial, se vieron pancartas alusivas al "fin de la pesadilla" y a la necesidad de no volver a celebrarlo.

Aquel fue el segundo ascenso a Primera División de la historia del Valencia, que ya había subido por primera vez 55 años antes al final de la temporada 30-31 del pasado siglo.

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