Las Provincias
Valencia CF

Valencia CF | Gratitud para un valencianista

Voro señala a los jugadores en un ejercicio durante un entrenamiento en Paterna.
Voro señala a los jugadores en un ejercicio durante un entrenamiento en Paterna. / JESÚS SIGNES
  • El final de Liga supondrá la despedida de varios jugadores y también el último partido de Primera que presidirá desde el palco Layhoon

  • Mestalla homenajea a Voro el día que el Valencia puede dejar sin Europa al Villarreal

valencia. En un día en el que el Valencia puede decidir si el Villarreal entra o no en la Europa League, un hombre de club -'raza' que parece escasear por Mestalla últimamente- va a acaparar la atención por encima de todo. Salvador González Marco (l'Alcudia, 9-10-1963) recibirá hoy el merecido homenaje oficial y de su público por su generosa y acertada contribución a la estabilidad de un equipo -y una entidad-, por el que más de uno temió esta misma temporada. Si el Valencia respira sin dificultad desde hace tres meses es precisamente porque Voro supo aportar la justa dosis de tranquilidad y coherencia a un vestuario desmanejado y construido sin lógica. Va a ser pues la tarde en el que el valencianismo despida como se merece a un entrenador al que Juan Soler le dio en su día una insignia de oro y brillantes y que guardará las botas tras 36 partidos (en todas sus etapas y contando el europeo de Lille) para ocupar despacho junto a Mateo Alemany.

¿Hasta cuándo? En el Valencia todo es posible ya y tan difícil es imaginar que un delegado acabe dirigiendo a un equipo como que un adjunto a la dirección general con despacho en las oficinas vuelva a ponerse el chándal.

Es este también el último día que Layhoon Chan presidirá en el palco un partido del primer equipo (falta el del filial) antes de su dimisión oficial, y se pone por supuesto también punto final a una nefasta temporada que ya tiene a Marcelino García Toral como revulsivo. Al aficionado le ha cansado tanto el rendimiento de estos futbolistas en estos dos años últimos que la llegada de Marcelino y sus exigentes teorías de trabajo se han convertido en una de las patas importantes para la campaña de abonos.

El asturiano, que decidió no estar hoy en el partido, será presentado el martes en Mestalla y es seguro que ese día el nuevo técnico del Valencia no desvelará a qué futbolistas considera prescindibles. Siempre que se produce un cambio de este calado, los vestuarios se reestructuran. De ahí que el de hoy vaya a ser para bastantes la última vez que se pongan una prenda con el escudo valencianista (aunque mañana están citados todos en Paterna a las 10 horas). Siqueira y Mario Suárez, por ejemplo, ni tan siquiera van a tener esa oportunidad. Los dos, alejados ya de la dinámica desde hace bastantes semanas, se han vuelto a quedar fuera de la lista. Suárez lleva desde febrero sin jugar y su aportación se ha limitado a estar en el banquillo en cinco partidos.

Tampoco estará hoy Orellana, que está sancionado, ni Ezequiel Garay, que arrastra según dijo el propio Voro unas molestias físicas del partido contra el Espanyol. La ausencia del argentino provocará que tenga que jugar de titular Santos y que Abdennour -otro que lleva tiempo fuera de combate- esté en la lista.

Dos récords en negativo

Al margen de los intereses propios del Villarreal -quinto clasificado- para no ceder su plaza europea y su prestigio como primer equipo de la Comunitat; para el Valencia los puntos pueden variar su posición final en la clasificación -del undécimo al decimotercero-, con los 300.000 euros de premio que se incrementan para cada puesto, al margen claro está de la amenaza de ese récord de derrotas. Perder contra los amarillos supondría que los valencianistas igualaran la cifra de mayor número de partidos perdidos en una temporada (18), establecido en la campaña 1982-83 y cuando la Liga era de 18, es decir, con 4 partidos menos. No se bajó entonces pero por poco.

Además, el Valencia nunca ha recibido más de los 62 tantos que ya le han marcado este año y que son los mismos que los recibidos en las Ligas 1985-86, también con 34 partidos en lugar de los 38 actuales, y en la 2007-2008, que también se cerró con Voro en el banquillo durante los cinco últimos encuentros. El Villarreal que modeló durante cuatro años precisamente Marcelino, si por algo ha destacado este curso es por el escaso número de goles que recibe: 32, el segundo equipo menos goleado de Primera. Si algo tiene claro el futuro entrenador, entre otras cosas, es que los equipos se empiezan a coser desde la defensa

Cuando llegó al banquillo Fran Escribá, lo que hizo de manera inteligente es aprovechar la herencia recibida y el Villarreal está a un paso de ganarse un premio que en Mestalla se echa ya de menos. Con Voro, los números serían parecidos.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate