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Valencia CF

Empieza la cuenta atrás

 Los jugadores del Valencia hacen una ligera carrera continua para calentar antes del entrenamiento.
Los jugadores del Valencia hacen una ligera carrera continua para calentar antes del entrenamiento. / JESÚS SIGNES
  • Voro está pendiente de la recuperación física de Enzo Pérez y Orellana para ganar esta tarde a un Deportivo que se encuentra a tres puntos en la clasificación

  • El Valencia busca su propia motivación para compensar a su afición en los últimos diez partidos de la temporada

valencia. Nos quedan justo dos meses de aguantarnos que diría Quique Sánchez Flores. Tiempo todavía para ver a Voro tragarse en la banda y en las posteriores ruedas de prensa los desbarajustes que le crean sus propios futbolistas; de observar el cabreo de unos aficionados y la resignación de otros; de alucinar con un palco que en ocasiones ni sufre ni padece, y de esperar que en algún momento el Valencia sea capaz dos partidos seguidos de jugar al fútbol de verdad, como sí lo ha hecho en algunas -contadas- ocasiones. Diez partidos por delante. 30 puntos, los mismos que tristemente ha sido capaz de sumar el Valencia en las 28 jornadas anteriores.

Justo el día del estreno de Mateo Alemany, empieza el último tirón de la temporada con Voro agotando ya la paciencia cada vez que se le pregunta por si dentro de estos dos meses que faltan, los aficionados le seguirán viendo como entrenador o en cambio volverá a ponerse el brazalete de delegado. En esta incertidumbre interna se maneja el Valencia, metido en la zona de nadie en la clasificación (catorce) y buscando motivaciones propias para evitar que decaiga el interés. Es un tiempo el que queda por delante para escapar de la mediocridad y para curar al menos algunas heridas.

El Valencia sigue más cerca de los de abajo (9 puntos) que de los de arriba (25) y en la calle el debate que hay es saber cómo apura cada futbolista este tramo de competición. Abril es tiempo para que las libretas de los directores deportivos, como José Ramón Alesanco, acaben de perfilarse. 'Éste interesa, éste no'; 'éste sabe preparar los partidos, éste no'.

Y en partidos que a priori no dicen mucho es donde quizás se acaban por decidir operaciones, tanto en sentido de entrada como de salida. El Valencia, si algo tiene, es una plantilla bastante larga y a la que Alesanco debe meter mano para construir el futuro proyecto. Mientras, a la gente lo que le motiva es pasar una tarde con goles y sin incómodos sobresaltos.

Más de un mes ha pasado el público de Mestalla sin ver una victoria de sus jugadores. El 28 de febrero se le ganó 1-0 al Leganés y luego llegó el 3-0 del Vicente Calderón, el 1-1 contra el Sporting y el 4-2 del Camp Nou. Por aquello del parón de las selecciones, parece que haya pasado un mundo. Y precisamente por esos partidos internacionales, Voro llega a este cara a cara contra el Deportivo con la inquietud en el cuerpo de no saber con exactitud cómo están los dos últimos jugadores que se incorporaron a la ciudad deportiva: Enzo Pérez y Orellana.

Quizás en otras circunstancias, ambos serían esta tarde carne de banquillo pero con el equipo gallego a tres puntos y con las mismas dudas de siempre en lo que al colectivo blanquinegro se refiere, prescindir de salida de Enzo parece una cuestión para meditarla muy seriamente.

Más si cabe cuando en la defensa local se ha producido una variación de cierta importancia: Mangala está sancionado y su lugar lo ocupará Abdennour, que en los últimos cuatro meses sólo ha sido una vez titular, aunque estuvo un mes entero con Túnez en la Copa de África.

Vuelve a entrar en la lista y posiblemente hasta en el once inicial Santi Mina, sobre todo si Orellana -que en la banda izquierda poco ha aportado- no se siente al cien por cien.

El Deportivo llega a la cita con algo más de luz que semanas atrás. La llegada de Pepe Mel sirvió para modificar la dinámica pero el último 0-1 en casa contra el eterno rival -Celta- ha dejado a los blanquiazules algo desorientados. Hay que recordar que en el equipo gallego militan dos futbolistas que, de alguna forma, anticiparon con sus actitudes el estado en el que se encuentra metido hoy en día el Valencia. En otros tiempos, sería inconcebible imaginar que un centrocampista como Mosquera -hoy lesionado- hubiera podido decir 'no' a la propuesta de García Pitarch de fichar por el Valencia. Algo así también sucedió de manera más reciente con el central Sidnei.