Las Provincias
Valencia CF

Mateo Alemany: «Me gusta ser austero y pagar lo que toca. Con los futbolistas hay que afinar, y sí, yo soy de afinar»

Alemany: «Me gusta ser austero y pagar  lo que toca»
  • Alemany, el nuevo director general del Valencia CF, tiene el reto de hacer amable la cara de Meriton

Mateo Alemany Font (Andratx, 1963) es el nuevo director general del Valencia Club de Fútbol. El ejecutivo número uno de la entidad, según su propia definición. Se le nota cansado. El pasado fin de semana estaba en Singapur. Ahora, sin pasar por Palma de Mallorca, ha cogido las riendas de un equipo alborotado. Tiene mucho trabajo por delante y poco tiempo. Peter Lim ha gastado su última oportunidad para levantar el proyecto y ha fiado su futuro a un hombre de fútbol. Alemany tiene el reto de hacer amable la cara de Meriton. Se nota que sabe de qué va el tema. Tiene tablas. Dijo el lunes que los detalles son los más importante. No improvisa. Ni en el color del polo y las zapatillas. Todo tiene un orden para que funcione.

El Valencia de Lim ha tenido en dos temporadas cinco entrenadores, tres directores deportivos y dos altos cargos con capacidad de decisión -usted y Amadeo Salvo-. Aceptar el reto es una decisión de riesgo.

Bueno, lo que es objetivo es que no ha habido estabilidad. Me gustaría que con el trabajo se lograra porque es imprescindible para que un club de fútbol funcione.

García Pitarch fue contratado para poner orden en la parcela deportiva -no duró ni un año- y se marchó diciendo que el Valencia trituraba a las personas.

Respeto mucho a Suso, pero sabe qué pasa, que no voy a gastar mis energías y mi escaso tiempo para analizar lo sucedido. No me va a ayudar, no me va a resolver nada y yo vengo con la idea y confianza de cambiar la dinámica de las cosas, aportar conceptos generales sobre formas de funcionar y a partir de ahí espero una mejora en los procedimientos de la toma de decisiones. Más bien que tratar de no equivocarnos vamos a conseguir no equivocarnos. Es el nivel de ambición que yo tengo. Que las cosas no han funcionado es evidente pero lamentarnos de ello no nos ayuda.

Incidió durante su presentación en la necesidad de cambiar la forma de tomar decisiones. ¿Es porque ya sabe lo que funciona mal?

No, sería muy precipitado. Ahora mismo estoy conociendo a todo el mundo. He visto una estructura muy amplia y he visto a gente preocupada, implicada y que lo está pasando mal. Me gusta que la gente ponga esa pasión y ese algo más. La segunda impresión positiva es la ciudad deportiva. He visto las instalaciones y me parece que son de primer orden mundial. Quiero que lleguen jugadores al primer equipo.

Hombre de éxito en el Mallorca, ¿se juega Mateo Alemany su prestigio en el Valencia?

Creo que el prestigio de una persona está en su dedicación, honestidad, esfuerzo, implicación. Después, si los resultados vienen, fantástico, pero si no vienen y uno lo ha dado todo pues consideraré que las cuestiones de prestigio... yo actúo más sobre mi conciencia que sobre lo que piensen los demás de mí.

¿Tiene la sensación de ser la última bala de Lim para que el valencianismo crea en él?

No. Lo que sí que percibo cuando he estado con él es que desea fervientemente que esto cambie. No está contento de cómo van las cosas, como un valencianista más que es. Tiene la ambición de poner al club donde le corresponde, donde dice la historia y mentalmente tiene la idea de permanecer en el Valencia mucho tiempo. Eso es lo que me ha llevado a mí a dar el paso para venir.

Tras hablar con el dueño, ¿percibe si reconoce que se ha equivocado en sus decisiones?

Yo en modo pasado no voy a actuar. Las ocasiones que tuvimos de conversar, en los dos viajes, han sido para hablar de presente y futuro. Lo que ha sucedido, quién se equivocó o quién no, qué quiere que le diga... lo hecho, hecho está. Lo que es evidente es que la creación de una nueva figura, la que en este caso ocupó yo, es para tratar de darle un cambio a la gestión de este club. Es obvio, algo no ha ido bien hasta ahora para que yo llegue aquí.

¿Y qué cambios planea de presente y de futuro?

El primer cambio es mi presencia. En la gestión diaria y los modos de procedimiento, como portavoz oficial asumo el reto de estar, atender y responder ante todo el mundo. La entidad pretende acercarse a su entorno para que entienda que el club puede reconocer sus errores, valorar las cosas y que quiere una mejora en todo. Incluso en esa comunicación que creo que hasta ahora ha fallado.

¿Entiende las reservas de la afición sobre la llegada de Alemany?

Las entiendo y acepto. Nunca me quejaré de la crítica siempre que sea respetuosa. La crítica es buena y el halago relaja. Aquí no necesitamos relajación sino activarnos. Entiendo la decepción de la afición y que llegue un momento en el que casi todo parezca mal. Vamos a intentar cambiar esa visión y transmitir lo que pienso. Gustará más o menos pero no voy a decir algo para que caiga bien. No haré mensajes demagógicos o prometer cosas que queden en el limbo. Prometo trabajo y gestión de un equipo profesional de fútbol. Mi experiencia no es cuestionable y antes o después se verán los resultados. El tiempo en fútbol es exigente, aunque se necesite no lo hay. No vamos a precipitarnos ni a ir más rápido de lo que toca. Vamos a combinar la alta velocidad con una más corta.

¿Qué plazo se da?

Espero que los resultados evidentes tarden un poco más pero los efectivos sean a corto y medio plazo.

¿La temporada que viene?

Lo que no puedo decir es que vamos a tener temporadas de transición. La exigencia del club y de su historia es salir a por los máximos objetivos. Esto es lo que tenemos y es positivo.

¿Por qué han tardado dos meses y medio en cerrar el acuerdo usted y Meriton?

Una vez que ellos toman la decisión final de incorporar la figura hay un primer contacto. Luego hay un tiempo en el que reflexionan, el mercado de invierno, esperan a que el equipo reaccione, se ajustan los perfiles... Los plazos han sido correctos.

Se ha dicho que va a cobrar un millón de euros. ¿Es cierto?

(Ríe). No, no, categóricamente no.

Usted se presentó como el ejecutivo número uno con el único límite del consejo de administración. Entre estos dos puntos, ¿qué espacio tiene su capacidad de decisión?

Nosotros vamos a tener la capacidad de llegar a un enorme consenso mediante la discusión y la duda. Que ese consenso sea mayoritario en las decisiones que tome la entidad. Es mi reto. Las competencias y los cargos se ganan internamente trabajando en el día a día.

El plano ideal es que sus decisiones las apruebe el consejo, que al final es Lim.

Esperemos que sea así. En otras situaciones siempre pueden haber varias opciones para decidir. Entiendo muy bien lo que espera el accionista mayoritario, el consejo, lo que los aficionados quieren. Tengo la experiencia de propietarios que no eran mallorquines como Antonio Asensio. A partir de aquí hay que hacer pequeños ajustes. Visualizo cómo tenemos que trabajar para hacer las cosas muy bien y vamos a tratar de hacerlo. La situación nos obliga a ser perfectos en la toma de decisiones.

¿En algún momento de su conversación con Lim intuyó una venta del Valencia si la situación no mejora?

Absolutamente no.

El gran drama actual del Valencia es la desafección de Mestalla.

Cuando la gente está disgustada hay una clase de aficionados que no acude al estadio para no disgustarse más. La afición del Valencia es de la mejores de Europa y esa recuperación pasa por lo que les demos. Es una reacción lógica.

Reitera la palabra consenso. ¿Su opinión también cuenta a la hora de elegir a un entrenador o fichar a un jugador?

La gran responsabilidad en el área deportiva la tiene y la tendrá Alesanco. Es su función y en ello trabaja. Pero yo opinión tengo en todo, comento con todo el mundo y en mis áreas exclusivas acepto que todo el mundo opine. A cualquier decisión que tenga contenido económico yo aporto mi visión presupuestaria, estratégica y financiera. Mi idea es trabajar con el máximo responsable deportivo de la casa, admitiendo que las propuestas técnicas vienen por su parte y que yo le incorporo otra visión que afecta a la decisión final, a la que se llega conjuntamente.

Es decir, que en el apartado económico a la hora de fichar su opinión es vinculante.

Bueno, digamos que hay situaciones en las que lo financiero modifica una decisión. Dentro de parámetros económicos y estratégicos parecidos, la propuesta del director deportivo debe primar porque está encargado de la parcela. Sería absurdo que esa decisión después de todo lo analizado no fuera así.

El Valencia ha pagado precios muy altos por jugadores. Se habla de sobreprecios. ¿Viene a poner cordura en este apartado?

Intentamos optimizar nuestros recursos. Lo que está claro es que me gusta respetar el dinero, ser austero y hay que pagar lo que toca por las cosas. En el ámbito de los futbolistas, que es el 70 u 80 por ciento de la inversión y gasto del club hay que afinar mucho. Y yo soy de afinar, sí.

La previsión de ingresos no se ha cumplido. ¿Va a confeccionar una plantilla a corto plazo de bajo coste?

Bajo coste seguro que no porque este club siempre maneja un presupuesto alto. Desconozco en profundidad los números, costes de plantilla, salariales, ingresos, presupuesto... La directora financiera no está ahora mismo en Valencia porque está con obligaciones fuera de España y hasta dentro de unos días no tendré un espectro económico claro de donde estamos.

¿Cómo va a lograr más ingresos?

Realmente el Valencia tiene un potencial tremendo y un departamento de marketing amplio. Al final, siempre necesitamos buenos resultados a nivel deportivo. Es lo que permite que el club venda más, nuevos patrocinios. Vamos a trabajar en ese área y el marketing tendrá más éxito si el club está arriba.

Amadeo Salvo, expresidente ejecutivo y máximo valedor de Lim, se ha mostrado decepcionado con el dueño. Además, exige que inyecte más capital en el Valencia.

Respeto a todo el mundo, pero la decisión de poner el dinero la debe de tomar el máximo accionista, que es al final el que saca el dinero. Vamos, digo yo ¿no? No soy quien para decirle a nadie si debe aportar su dinero.

¿Si hace falta dinero se van a vender jugadores?

Muchas veces se venden porque estratégicamente conviene, deportivamente conviene, porque el jugador hay veces que por asuntos económicos puede tener posibilidad de dar un salto... es pronto para hablar de esto.

¿En su proyecto cabe la figura de exjugadores del Valencia?

Evidentemente. En cualquier club del mundo los exjugadores de la entidad tienen una importancia grande -hoy se reunirá con el presidente de los veteranos, Fernando Giner-. Siempre pueden aportar cosas aunque sin saber qué es lo que necesitamos en este momento. Hay varios en el club y pueden haber más. Siempre con una consideración especial. Además, quiero a jugadores de la cantera porque cada vez que el Valencia ha tenido un gran proyecto ha habido gente de la casa que ha aportado estabilidad y conexión con la afición. Hay muy buenos síntomas en el Mestalla y hay que dar oportunidad a esos jugadores. No de manera puntual sino con más permanencia.

¿Ha notado a la presidenta, Layhoon Chan, cansada por la crisis deportiva y la reacción de la grada?

Creo que ella ha pasado una temporada y media difícil. Yo que he sido presidente de un club y no siempre fue maravilloso la verdad es que lo pasas muy mal. El presidente es el máximo responsable y sufres mucho. Ahora la veo bien y a mí me ha transmitido mucha ilusión con este cambio de las cosas.

Es público que Layhoon no se quiere eternizar en el cargo. ¿Mateo Alemany llega con más recorrido?

No, no, no...

Se lo digo porque como su contrato no tiene fecha de caducidad.

El cargo tiene suficiente responsabilidad, no me dé más que ya tengo suficiente. Sería mi último pensamiento. Vamos a intentar cumplir con las expectativas que ha puesto el club en mí.

Con Villar, con el que tendrá que tratar en la Federación, ¿se lleva bien? Le plantó cara en una etapa anterior.

Yo con el presidente que ha venido actuando hasta hace poco -las elecciones son el 22 de mayo- no compartí la forma de gestionar que entiendo y entendía en su momento. Volví al Mallorca. No tuve problemas con Villar después. Nada que decir.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate