Las Provincias
Valencia CF
Aduriz, en un partido ante el Hércules de 2011. :: EFE/Kai Försterling
Aduriz, en un partido ante el Hércules de 2011. :: EFE/Kai Försterling

El gol del Valencia se queda sin referente

  • La apuesta de Munir como ariete no ha funcionado y en los próximos cursos la responsabilidad va a recaer sobre Zaza

  • Villa reinó cinco años, Soldado tomó el testigo y Alcácer hizo 43 tantos en tres temporadas antes de irse al Barça

valencia. Doce millones de euros fue un precio razonable por un delantero que admitía pocas dudas: llevaba marcando goles desde antes de que le salieran los dientes. El Valencia pagó la cláusula al Zaragoza convencido de haber firmado a uno de los más prometedores arietes de la Liga, pero seguramente nadie esperaba que David Villa se convirtiera en uno de los arietes más relevantes de la historia del club y la selección española. Un reloj. Un reloj cuyo engranaje nunca encasquillaba. Villa fue pichichi del Valencia de principio a fin. Entre 2005 y 2010 sólo Morientes, en la 2006-2007, estuvo cerca de arrebatar el trono al asturiano.

La garantía finalizó cuando el Barcelona, más hábil que el Real Madrid, se llevó a Villa por 40 millones. El sucesor fue Roberto Soldado, otro artillero firme. Luego los tres años de Paco Alcácer, con peores registros que sus antecesores pero capaz de liderar el gol del Valencia durante un trienio pese a su juventud. Villa, Soldado y Alcácer eran la rúbrica habitual de los tantos por Mestalla y a partir de ahí, la referencia se perdió. Una de las primeras 'bombas' de Meriton, Álvaro Negredo, no cuajó. Y con el traspaso de Alcácer al Barça se intentó contraatacar consiguiendo la cesión de Munir: el 'nou nou' no era nueve en la Ciudad Condal y tampoco lo ha sido en Valencia. El análisis sobre su rendimiento puede dar lugar a debates, su posición en el campo no. Munir siempre arranca desde la banda, desde donde ha hecho seis goles para convertirse en el máximo realizador del Valencia este curso, igualando a Rodrigo Moreno.

Por decepciones deportivas o raras elecciones de la secretaria técnica de turno, el Valencia quedó huérfano de un hombre gol en ataque. Sin referencia, los números se estancan. Rodrigo cayó lesionado con seis tantos, Santi Mina también ha pasado las últimas semanas en la enfermería y acumula cinco, mientras que Parejo lleva buen ritmo como centrocampista (4) pero será difícil que alcance los 11 del año pasado. A partir de ahí, Medrán, Mario Suárez y Nani han marcado tres sumando todas las competiciones.

Era evidente que el Valencia adolecía de una figura para la zona cumbre del campo y todos los caminos llevaron a Simone Zaza. Con el visto bueno de Cesare Prandelli, Jesús García Pitarch y Meriton, el club decidió apostar fuerte. Zaza había alcanzado tiempo atrás la selección, pero sus seis meses en el West Ham le metieron todos los miedos en el cuerpo. Zaza necesitaba el Mediterráneo y el Valencia, un delantero. Dos millones por la cesión hasta junio y otros dieciséis en verano (más dos opcionales) para convertir al ariete en la nueva esperanza del gol de cara a las próximas temporadas.

De momento, Zaza se ha mostrado como un guerrillero del área. Llegó fuera de forma y le costó ponerse al día. Cuando lo hizo, dibujó un auténtico golazo contra el Real Madrid y sumó otro -éste, de sencilla factura- ante el Athletic de Bilbao. En once partidos (691 minutos) el italiano ha hecho dos aunque es justo apuntar que hizo una mini-pretemporada en Paterna por su sequía en la Premier League.

«Es un activo del Valencia, sí o sí, y a partir de ahora tendrá cuatro años más después de esta media temporada y tenemos que sacar todo el rendimiento de él. Que meta muchos goles y que nos haga muy felices en todos los partidos», dijo José Ramón Alesanco para confirmar el fichaje de Zaza hasta junio de 2021. El director deportivo no inició la negociación con la Juventus por el delantero pero sí la finalizó. Esas palabras de apoyo van dirigidas a quien apunta a fichaje estrella para la 2017-2018. Con la previsión de reducir el presupuesto de plantilla en unos 40 millones de euros, el Valencia no va a poder permitirse desembolsos como el de Zaza a no ser que consiga vender a precio de oro.

Los segundos espadas

No es necesario regresar a David Villa o Roberto Soldado para que la mente caiga en dos delanteros de nivel con pasado relativamente reciente en el Valencia. Ambos salieron sin hacer ruido y su rendimiento posterior ha sido sobresaliente. Aritz Aduriz y Jonas Gonçalves fueron segundos espadas en Mestalla y han alcanzado su pico más alto en Athletic y Benfica respectivamente. Aduriz pasó dos años en Valencia: 23 goles. Las últimas cinco campañas -su segunda etapa en San Mamés- le avalan como delantero con mayúsculas. En 215 partidos ha marcado 115 tantos, fue reclutado para la selección y se convirtió en el goleador más longevo de la historia del combinado español.

Por Aduriz recibió el Valencia unos tres millones de euros, para rescindir a Jonas le tocó rascarse el bolsillo. Nada menos. En la 2011-2012, Jonas hizo 19 goles (Soldado, 26), al año siguiente calcó la cifra y en su última campaña como jugador del Valencia, se quedó en diez. En la liga portuguesa -de menor nivel- reventó. Jonas marcó 31 y el año pasado, 36. En total, el brasileño ha vestido la camiseta del Benfica en 93 ocasiones y suma 73 dianas.

La irrupción de Alcácer

Cuando Soldado se marchó, cruce de declaraciones incluido, por «no confiar» en Amadeo Salvo, Paco Alcácer tenía 20 años. Su paso por el Getafe no resultó fructífero, pero la situación le requería y desde la 2013-2014, el de Torrent ocupó el lugar de Soldado, buen amigo suyo. La cuesta abajo del Valencia 'secó' la fuente de los goles de forma global y los delanteros en particular. Alcácer marcó 14 en su primer año completo con el primer equipo, otros 14 a las órdenes de Nuno y 15 la pasada temporada.

En la 2014-2015, por cierto, la aportación de otros futbolistas sin obligaciones con el gol fue clave para llegar a Champions. Parejo, dueño de las jugadas de estrategia, marcó doce, Piatti siete y Otamendi, Negredo y Feghouli llegaron a seis. En los dos últimos años se han acumulado tantos problemas deportivos que la falta de un '9' sólo parece un apunte más a corregir. En diciembre se decidió solventar ese defecto con el fichaje de Zaza. Y el italiano está obligado a asumir la responsabilidad goleadora.

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