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Valencia CF

Lim confía el Valencia CF a Alesanco

El nuevo director deportivo del Valencia, José Ramón Alesanco. :: irene marsilla

  • El vasco, que es novato como director deportivo, será el ingeniero del nuevo proyecto

  • El hasta ahora responsable de la Academia aterrizó hace dos años en Paterna por su relación con Laporta, gran amigo del singapurés

Desde la dimisión de García Pitarch la tarde del 7 de enero, el Valencia CF ha dado tantas vueltas a la nueva dirección deportiva que se ha quedado parado en el punto de partida. La interinidad de José Ramón Alesanco se ha convertido en oficialidad. La esperada revolución se ha anclado en la continuidad. El hasta ahora director de la Academia será el encargado de diseñar un proyecto, el enésimo de este Valencia de Peter Lim, con Vicente Rodríguez en la secretaría técnica y ocho ojeadores -cuatro fijos y otros tantos itinerantes- para completar el organigrama.

La noticia aterrizó con cierto regusto a desencanto porque parecía que el máximo accionista iba a apostar por un nombre que no estuviera marcado por la historia reciente del Valencia Club de Fútbol. Al final, Meriton ha optado por mantener el guión que ha implantado en Mestalla en los últimos meses. Lim quiere a su lado a gente de su máxima confianza y Alesanco sin duda que lo es. Un vínculo establecido a partir de nombres tan próximos al magnate de Singapur como son el expresidente del Barcelona Joan Laporta -la persona que facilitó la llegada de Alesanco al Valencia- y del agente luso Jorge Mendes, que mantiene así su hilo directo con el Valencia. Es cierto que en persona el dueño y Alesanco se han visto muy pocas veces pero es una realidad que el técnico vasco cuenta con el predicamento y la confianza de la propiedad.

La idea inicial era, una vez Jesús García Pitarch presentó su renuncia, recurrir a un perfil de director deportivo con experiencia en la Liga y con unas raíces profundas en el valencianismo. Como modelo se puso el perfil de Albelda y Cañizares a los que se sumaron otros como Fernando y Subirats. Semanas después, era más importante que fuera una persona discreta sin que por obligación tuviera que colgar de la historia casi centenaria del Valencia.

Lim ha optado por lo conocido, por una persona que sabe que en ningún momento se saldrá del raíl de Meriton. Alesanco siempre formó parte de la familia futbolística que gobierna el magnate de Singapur con el Valencia como casa común. Lim ha vuelto a esa toma de decisiones propia de la cultura asiática donde la confianza pesa por encima de todas las cosas.

Nuno, que llegó a compaginar el cargo de entrenador y secretario técnico -sin cargo oficial y bajo la supervisión de Mendes-, fue clave para que Lim se deshiciera de Rufete y Ayala, dos profesionales del club alejados de su órbita de control. Aquel experimento no salió, por lo que incorporó a García Pitarch como director deportivo con la intención de apagar fuegos. El de la Pobla de Vallbona, que tenía cierta ascendencia con Mendes por colaboraciones anteriores, nunca pudo realizar su trabajo con las manos libres y tuvo que aguantar que el dueño tuviera la última palabra en la venta y compra de jugadores. García Pitarch, en la rueda de prensa tras la dimisión de Prandelli, dijo una frase muy ilustrativa sobre su papel en el club: «Si yo comprara el Atlético Vallbonense -el equipo de su pueblo- dejaría que el secretario técnico tomara todas las decisiones deportivas». Lim ha decidido recuperar su manual de actuación que no es otro que todas las decisiones se toman donde realmente pesan, a 15.000 kilómetros.

La labor interina de Alesanco en el mercado de invierno se ha traducido en el fichaje de Simone Zaza -un camino que ya iniciaron Prandelli y García Pitarch antes de dimitir- y la suma de Orellana, que fue apartado por indisciplina por Berizzo en el Celta y que llegó a Valencia cedido con una opción de compra de 3 millones.

Vicente Rodríguez ascenderá al cargo de secretario técnico y a partir de él se estructurará un equipo de trabajo con cuatro ojeadores fijos en Valencia y otros tantos con carácter itinerante que trabajarán en distintos puntos del extranjero. En esa nueva estructura el gen de haber pertenecido al Valencia Club de Fútbol no tendrá un peso fundamental. «Lo que queremos es incorporar a profesionales del fútbol que tenga experiencia como ojeadores», señalaron ayer desde el club. Salva Grau también estará. Alesanco tiene la tarea por delante de recuperar deportivamente al Valencia y tomar decisiones tan importantes como la situación de los cedidos Munir y Mario Suárez. Además, hay un contrato firmado con Maksimovic y una serie de futbolistas en otros clubes como Negredo, que tienen que volver. El futuro de Voro también está por decidir.

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