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Valencia CF

José Luis Gayà se pone a cien en el Valencia CF

  • «Será un orgullo cumplirlos, lo que me sorprende es hacerlo con 21 años»

  • El de Pedreguer puede ser centenario en Vitoria y hace un repaso en el que destaca a Nuno y Rufete como hombres clave en su trayectoria

No todos los días se gana al Real Madrid ni todos los días se está a un paso de celebrar el centenar de partidos en el equipo de tu tierra. José Luis Gayà reúne estas dos significativas condiciones. Y lo hace a su estilo, sin estridencias, sabiendo que con la temporada que está haciendo el Valencia este tipo de circunstancias parece que pertenecen a un plano inferior. Como cuando Nuno le dio aquella titularidad en el Sánchez Pizjuán que le abrió de par en par las puertas de su confirmación. Mañana contra el Alavés, este chaval nacido en Pedreguer y criado en Paterna tiene la oportunidad de poner una muesca más en su incipiente carrera profesional.

Por ello, acepta con gusto la charla para compartir sus experiencias de pasado y presente. Llega a la cita junto a su novia, con gesto tranquilo, satisfecho por haber cumplido el difícil envite ante el líder en el que empezó como lateral y acabó, tras la lesión de Nani, como extremo. «Con 21 años que tengo, desde luego no me imaginaba llegar a los cien partidos. Como jugador de la cantera que siempre he estado aquí, llegar a esa cifra supone todo un orgullo», confiesa como queriendo poner cada cosa en su sitio. Si uno echa un vistazo al vestuario actual, todavía adquiere mayor relevancia su presencia. El club recordaba hace escasos días las 200 participaciones de Alves (Parejo suma 224) y atrás quedó aquella foto sorprendente organizada por el propio Valencia para festejar en los 50 de Enzo Pérez. «Cien son bastantes, lo que me sorprende es haberlos cumplido con esta edad, soy muy joven aún», recuerda.

Si uno se pone a repasar la estadística valencianista, un nombre luce por encima del resto: Fernando Gómez. Otro producto de la casa en una época en la que no existían los fondos de inversión, ni Meriton ni 'Jorges Mendes'. El de San Marcelino elevó su curriculum hasta los 505 partidos. «Puf, esos sí que son. Nunca se sabe si podría llegar», confiesa, sabedor de que en el fútbol actual no sólo influyen las decisiones de los futbolistas. Gayà, dicho sea de paso, ha tenido y tiene sobre la mesa clubes que negociarían gustosamente con el Valencia un traspaso. De momento él no quiere escuchar ninguna posibilidad. La pregunta, no obstante, parece obligada: ¿Se ve toda su carrera con este escudo? «De lo que vivo es del presente. Estoy muy a gusto, me han tratado siempre genial, por ahora sólo pienso en seguir aquí y continuar muchos años».

Hablando de años, aunque presencialmente lleva en el primer equipo cinco temporadas, en los dos últimos años ha tenido suficientes vivencias para palpar los vaivenes de este club. «Desde que estoy en el primer equipo han pasado muchas cosas. He podido vivir la mejor temporada de la historia del Valencia respecto a puntos -la primera de Nuno- y al siguiente año todo lo contrario. He vivido todas las situaciones posibles». Juega igual que habla, evitando brusquedades, de ahí que se muestre prudente a la hora de señalar las causas y los responsables de este desaguisado. «Al final se debe a un poco todo. Nosotros somos los primeros que no queremos estar así, tan abajo en la clasificación. El Valencia se merece estar arriba». Aún así, salta a la vista el carrusel de entrenadores: 8 en dos años: «Son demasiados, por supuesto, eso siempre ocurre porque algo no va bien. Pero los responsables somos nosotros, los futbolistas somos los que jugamos».

En ese desfile de entrenadores, Nuno destaca por encima de todos. Fue Rufete el que le metió casi con calzador en la primera plantilla y el portugués el que no dudó en mantener su apuesta por él. «Para mí fue la persona clave. Me demostró desde el primer día que tenía toda la confianza en mí. Me puso aquel día de Sevilla y luego lo jugué casi todo con él. Siempre le tengo que estar agradecido, como a Rufete. Cuando estaba en el Mestalla tenía un trato especial conmigo, siempre me vio con muy buenos ojos».

Pese a esa prioridad para con Nuno, fue Pellegrino quien lo hizo estrenarse en un partido de Copa del Rey en Llagostera. «Es un recuerdo que lo tengo ahí. Llovía muchísimo aquel día y Pellegrino me dijo que jugara igual que lo hacía en el filial. Guardo la camiseta (dorsal 36), son recuerdos muy bonitos». Siempre ha sido Gayà uno de esos laterales de largo recorrido y buen trato con el balón. Por buscar semejanzas, Carboni (350 partidos) era más contundente en defensa y Salvador Revert (138), por ejemplo, todo voluntad. El fútbol ha evolucionado y ahora cambian las exigencias. «A mí siempre me ha gustado llegar a la línea de fondo, pero a veces olvidamos que la principal exigencia a un lateral es que defienda. A los laterales de hoy en día se les exige que lleguen, que centren, que hagan goles y por supuesto que defiendan... Lo principal es defender».

Con Gayà esta temporada pasó algo que no entraba en el guión. Con Ayestarán jugaba pero fue llegar Cesare Prandelli y el italiano no contempló al lateral valenciano como una prioridad. Luego llegaría aquella rueda de prensa escandalosa del 'fuori'. Gayà echa el freno a expresar sus verdaderos sentimientos. «Nos sorprendió a todos. No quiero decir cosas de él -Prandelli- porque no se las pude decir en persona. Ciertamente no sé por qué no jugaba. A mí no se dirigió para decirme nada al respecto. Yo entrenaba bien, nadie podrá decir nunca lo contrario. Yo quería cambiar esa situación pero al final se fue».