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Valencia CF | Enzo Pérez, un partido completo cada cuatro

Enzo, un partido completo cada 4
  • El reciente interés del River refuerza la la idea de que el Valencia negociará su traspaso en verano

  • Las lesiones, y en menor medida las sanciones, han supuesto los grandes inconvenientes para que el capitán refuerce el alto precio de su contratación

Aireaba este lunes Fabián Ayala que el Valencia de Peter Lim había hecho fichajes con «sobreprecios». No concretó el argentino a qué futbolistas se refería pero, por citar un ejemplo muy significativo, la conexión Benfica-Valencia salta a la vista. De ahí llegaron los André Gomes (15 millones de euros), Rodrigo (30), Cancelo (15) y Enzo Pérez (25), y si uno hila más fino, todavía se encuentra la coincidencia de que Jonas se marchó para las filas del conjunto portugués con la carta de libertad bajo el brazo. El primero de esa lista ya se vendió al Barça; el segundo -ahora lesionado- todavía no ha triunfado en el Valencia; el tercero anda de capa caída desde que se supo que su futuro estaba teñido de barcelonista, mientras que el tercero se ha convertido en un contraste de sensaciones para el Valencia CF casi desde que fue firmado: por un lado forma parte de la columna vertebral para Voro y, por otro, ha pasado a ser un dolor de cabeza para el club en las últimas semanas.

De Enzo y su aportación en este frágil equipo nadie duda, aunque es evidente que siempre se ha esperado mucho más de él. Voro es el primero que considera al subcampeón del mundo una pieza básica para sostener al grupo. Por eso se erigió el entrenador casi en portavoz del club cuando antes del último partido contra el Betis insistió en proteger al capitán, señalando no sólo «que está comprometido al cien por cien» sino que «se queda en el Valencia».

Voro sabía que el tema de Enzo ofrecía demasiadas aristas. Al club no le sentó bien que el argentino hiciera fuerza para marcharse al River Plate, incluyendo además a última hora las declaraciones de su padre en esa línea.

Por supuesto, el Valencia sí contempló que en este mercado de invierno pudieran salir Parejo y/o Enzo Pérez, posibilidad que hizo temblar a Voro. Alesanco preparó una propuesta alternativa: fichar al malaguista Camacho. Pero Parejo y Enzo siguen, lo que no es ni mucho menos garantía de que estén la próxima temporada pese a tener contrato. Antes del verano se hablará de ellos con toda seguridad. Además, teniendo en cuenta las previsiones económicas de un Valencia sin Europa, Lim no dudará en intentar quitarse de encima los contratos más jugosos. La ficha de Enzo, por ejemplo, se estira más allá de los dos millones de euros netos por ejercicio.

El miércoles que viene, Enzo Pérez celebrará, precisamente el día del partido contra el Real Madrid, su 31 cumpleaños. Y acaba de cumplir también dos años como valencianista (debutó el 4 de enero 2015).

¿Valió la pena pagar lo que se pagó por un futbolista que sólo ha jugado un partido completo cada cuatro? Hay casos en el Valencia que llaman todavía más la atención. El de Abdennour, por ejemplo, y esos 21,8 millones que costó o esos 9,5 por Aderlan Santos. El problema para Enzo Pérez es su tremenda irregularidad. Y no porque no tenga fútbol (ha sido titular para todos los entrenadores), sino porque es prácticamente imposible verlo de manera continua en el once.

Desde que llegó en 2015, lo máximo que ha podido jugar de forma habitual han sido siete partidos (Parejo jugó completos las primeras 15 jornadas de esta Liga). Lo de Enzo y esos 7 encuentros fue nada más llegar (del 10 de enero al 15 de febrero) y el octavo ya tuvo que descansar por culpa de las tarjetas: sancionado. Desde ese momento, a lo máximo que ha aspirado en dos ocasiones ha sido a llegar a disputar media docena de encuentros de manera seguida. Una vez lo hizo en la temporada pasada y la segunda en el presente ejercicio.

Entre lesiones y sanciones, es una barbaridad la cifra de jornadas que se ha perdido el argentino, cuyo contrato como blanquinegro se prolonga hasta 2019. Si lo de las tarjetas amarillas refleja que le cuesta ajustar su ímpetu pese a la gran experiencia que posee, su talón de aquiles se centra en el tema muscular. El año pasado pasó un auténtico calvario por este motivo. Cuando no era por culpa del sóleo, por la rodilla, por el bíceps femoral, por el gemelo, por el cuádriceps y por si no tenía bastante, hasta sufrió una fractura en el pómulo derecho. Sólo jugó 6 partidos completos y en otros 24 participó. En cambio, se perdió por lesión una veintena de compromisos. Demasiados.

El viernes pasado Enzo no entró de manera sorprendente en la convocatoria. Estaba todavía 'caliente' la conversación (aspavientos incluidos) que tuvo con el entrenador. Parecía que se había recuperado de la sobrecarga en el sóleo porque ya había completado algunas sesiones de trabajo, pero finalmente se cayó. Ayer, Enzo comenzó a trabajar con el resto de compañeros pero luego se retiró del grupo, al igual que Orellana y Gayà.

Incógnita en su recuperación

La impresión que traslada el propio Valencia es que evoluciona favorablemente y que Voro lo puede tener en condiciones para jugar contra el Athletic el domingo, pero aunque quedan cuatro días por delante para decidir y observar su estado, en su caso y teniendo en cuenta lo que sucedió la semana pasada, resulta una incógnita. Más aún si el miércoles de la semana que viene al Valencia le espera el partido aplazado contra el Real Madrid y quizás ahí todavía sea más necesaria su presencia.

El inconveniente principal que se puede encontrar ahora Enzo es que Voro decida no contar con él para el once, algo probable pero argumentado si tenemos en cuenta el buen partido que el doble pivote que formaron Mario Suárez y Parejo hicieron el sábado pasado contra el Betis. Vuelve también Carlos Soler tras la sanción y Orellana demostró su calidad como mediapunta.

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