Las Provincias

Valencia CF

Patada del Valencia CF al Matador Kempes

Mario Kempes, el día que el Valencia lo presentó como Embajador de la entidad. :: irene marsilla
Mario Kempes, el día que el Valencia lo presentó como Embajador de la entidad. :: irene marsilla
  • El club comunica al argentino que su contrato como embajador, que expiró el 31 de diciembre, no tendrá continuidad

  • «Nunca han sabido utilizarme pero no me van a hacer callar»

valencia. Patada del Valencia al mejor futbolista que ha tenido en su historia. Mario Alberto Kempes (15 de julio de 1954), el Matador, recibió el sábado, poco antes de que viera por televisión el bochornoso espectáculo de su equipo ante el Eibar, la confirmación oficial de que deja de ejercer el cargo de Embajador del Valencia, función que venía desempeñando desde que en septiembre de 2013 lo fichó para este cometido Amadeo Salvo. Era algo que el argentino prácticamente barajaba desde el momento que nadie del club se puso en contacto con él, a pesar de que el 31 de diciembre pasado expiraba su contrato. De esta manera, 35 días después de que finalizara formalmente su vinculación, Damià Vidagany, ahora en el área de marketing, aprovechó su viaje a Estados Unidos para desplazarse hasta Connecticut, donde reside Kempes con su familia, para entrevistarse con él y trasladarle la decisión adoptada por el consejo de administración que preside Layhoon. Lo más curioso de todo es que, ante el silencio del club al respecto, fue el exfutbolista quien informó de lo sucedido a través de las redes sociales, ya en la madrugada del domingo.

La noticia supuso casi más impacto social que el 0-4 del Eibar y las redes sociales echaron humo, convirtiéndose incluso en tendencia. A buena parte de la afición le duele este tipo de situaciones, mucho más ahora que si de algo adolece el Valencia de Meriton es de cuidar algunos de sus símbolos y esos valores que cada día parecen más perdidos.

Kempes, preparado para ver la final de la NFL junto a su familia («voy a hacer horario español y a comer alitas», dice de manera distendida), confiesa que el Valencia nunca supo rentabilizar su persona. «¿Te extraña de verdad lo que ha ocurrido?», es el argentino el que realiza este mismo domingo la pregunta a LAS PROVINCIAS y no al revés. «En tres años -añade en su primera reflexión-, con más de mil días, apenas me han hecho viajar unas diez veces y eso tirando por lo alto. No me llamaron nunca. Cuando eres Embajador es para todo, pero conmigo nunca han contado. No es normal que cuando hay que promocionar al Valencia en Estados Unidos, en lugar de avisarme a mí para que pueda echar una mano y ayudar en lo que me necesiten, decidan enviar gente de allí. Desde luego no han sabido usarme, para nada vamos».

El Valencia argumenta que precisamente uno de los motivos de que la relación no prosiga son los casi 6.000 kilómetros de distancia que separan a Kempes del día a día de la entidad. Eso dificulta tremenamente la posibilidad de dotar de contenido al contrato, más aún cuando existe el condicionante de la prioridad que tenía su trabajo como comentarista de partidos de fútbol para la cadena estadounidense ESPN, donde percibe casi diez veces más de sueldo de lo que le pagaba anualmente el Valencia.

Otra cosa que desde luego no ha ayudado a que el consejo apostara por la renovación es la habitual sinceridad con la que Kempes se ha pronunciado de manera algo ácida en cuestiones tan sensibles como las que pueden afectar a Meriton, es decir a Peter Lim y a Layhoon. «Vamos a ver si el tirón de orejas a Meriton les dolió o no les importa» decía el pasado 23 de enero en una entrevista a este periódico donde ya apuntaba no saber de verdad si seguía o no como Embajador.

Ahora, no tiene ningún problema ahora en reiterar cuál es su pensamiento: «Ellos -se refiere a Peter Lim y sus representantes en el Valencia- no sabían dónde se metían ni qué clase de club estaban comprando. No conocían ni la mentalidad de la gente ni nada. Se creían que con dinero iban a venir a hacer y deshacer todo lo que quisieran. Pero se han encontrado con que la afición, y algunos como servidor, se han rebelado».

No señala a nadie en concreto pero habla de la situación que, en su opinión, se vive en el seno del Valencia actual. «Hay algunos que no han querido ser pisoteados por nadie, parece que les molesta que les digas las verdades. Pero te voy a decir una cosa, ni por diez, ni por cien, ni por quinientos mil euros me van a hacer callar», sentencia.

¿Y a partir de ahora qué? «Voy a seguir defendiendo al Valencia, quizás más incluso. A veces uno se calla por no hacer daño pero voy a seguir escribiendo mi verdad. Pienso que hay gente del Valencia que puede y quiere levantar la voz pero entiendo que es fastidiado. El dinero es necesario y lo respeto, pero como yo no dependo del Valencia para vivir pues puedo hablar ».

No quiere Kempes olvidarse de un detalle. «Con el único que he hablado del Valencia es con Damià Vidagany, es el único que me ha tratado bien. Y sé todo el problema que pasa con la Curva Nord, pero hay que tener claro que Damià como cualquier otro, son empleados. Ellos dan la cara pero los que pagan y mandan son otros».