Las Provincias

Valencia CF

La grada de animación despierta de su letargo

Los jugadores del Valencia celebran la victoria contra el Alavés al término del encuentro. :: manuel molines
Los jugadores del Valencia celebran la victoria contra el Alavés al término del encuentro. :: manuel molines
  • El Valencia se apunta una victoria cinco meses después

  • Mestalla respira y despide a los jugadores con aplausos a pesar de que durante el encuentro hubo pitos para el equipo

El Valencia deja de ser el colista de Primera. El dato, que podría ser tomado a guasa en otra coyuntura, es hoy por hoy lo más importante. Ya le tocaba al Valencia volver a ganar un partido. Así, casi como quien no quiere la cosa, han pasado cinco meses desde la última vez que lo consiguió (4-0) al Eibar), el pasado 20 de abril. Nueve partidos después los valencianistas se dan un respiro y alivian el padecimiento de la afición, que sigue 'flipando' con todo lo que ocurre en este club. Ha tenido que llegar un personaje tan querido como Voro para, con mayor o menor incidencia, ser partícipe de lo que puede ser un punto de inflexión.

Tal y como estaban las cosas, a Mestalla le supo a gloria escuchar el silbato del árbitro tras la caída de Bakkali. Fue lo mejor de un partido que reflejó a un grupo casi noqueado por sus propias circunstancia. Desde luego por el ánimo de la grada no será. Por increíble que parezca, el aficionado se comportó de una manera exquisita. Nadie sabe lo que hubiera pasado de haber acabado en empate. Quizás los palos, en vez de ser exclusivamente hacia la gente del césped, se hubieran repartido también el palco. Allí, en la primera línea de combate, dispuesto a aguantar lo que surgiera, estaba Kim Koh. Con Layhoon en Shanghái, al consejero le tocó presidir una de esas citas de alto voltaje. Valoraciones al margen del hecho que supone que sea él quien deba comerse este tipo de situaciones, lo verdaderamente significativo fue el despertar, por fin, de la Curva Nord.

Era lo que le faltaba a este Valencia. Tener una Grada de Animación muda. Con todo el cruce de comunicados, a cual de ellos más contundente, el de ayer fue el primer partido que este colectivo alentó a los jugadores. A los 20 segundos del inicio se pusieron a animar, y aunque es verdad que no acaban de engancharse como en otros tiempos, al menos dan algo de ambiente. También es verdad que algunas reivindicaciones que se escucharon provocaron los silbidos del resto del campo. Vamos, que la cosa no está muy clara todavía aunque cuando llegan los puntos, todo se mira de una forma bien diferente. Hasta la despedida a los futbolistas fue dulce. En el centro del campo, unos y otros se aplaudieron. Parece que el Valencia ya tocó fondo y respira. Falta solucionar esa tensión que se vive con Parejo y que parece va a ser difícil que se solucione. El madrileño es de los que siempre se la juegan. Otro quizás hubiera preferido pasar y no atreverse con el penalti.