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Valencia CF

Ayestarán se marcha «decepcionado» y sin ganas de montar ruido

García Pitarch y Juan Cruz Sol escuchan la rueda de prensa de Pako Ayestarán. / EFE

  • El vasco dice que se veía capacitado para cambiar la situación, que los jugadores creían en él y que estaba «ilusionado con la plantilla»

Hay muchas formas de despedirse de un club después de que el dueño te fulmine. Pako Ayestarán escogió una versión mixta, entre lo oficial y lo espontáneo. Podía haber redactado una carta o haber hablado solo para los medios oficiales de la entidad; pero tuvo en su mano hacer una rueda de prensa abierta con todas las consecuencias que eso conlleva. Esa mezcla que eligió le impidió profundizar en algunas cuestiones por la advertencia del propio Valencia de que iba a ser breve. Y tanto, pese a que en algún momento se le vio con la intención de tomar el micrófono. Ayestarán se quedó pues con las ganas de dar alguna pincelada real de lo que ha ocurrido pero, en definitiva, su despedida en esta su segunda etapa se cierra sin ruido. Tampoco han hablado por ahora ninguno de sus ayudantes (José Viela y David Caneda) ni tampoco César Sánchez, que llegó en mayo y que también ha sido despedido.

Lo primero que hizo Ayestarán fue repasar la película de su aterrizaje. «Cuando llegué me sentí muy orgulloso de que el Valencia en una situación difícil pensase en mí. Por pocos equipos lo hubiera hecho. Luego el club consideró que sacase el equipo de la situación que estaba, lo hicimos. Y después me dieron la confianza de liderar un proyecto. Cuando llegamos a ese punto, estaba muy ilusionado. Me daban la posibilidad de liderar un proyecto deportivo a nivel de un club como el Valencia, me daban la posibilidad de responder a la confianza que mucha gente tenía en mí y liderar un proyecto de cultura de club», dijo en primera instancia.

Después explicó cómo fue variando el panorama: «La ilusión se ha transformado en decepción, estoy decepcionado. Primero por no conseguir los resultados que todos esperábamos; segundo porque no he sido capaz de devolver la confianza de mucha gente en mí, y tercero por no haber tenido tiempo de liderar este proyecto y ver sus frutos». Tuvo tiempo de agradecer la labor de jugadores (con mensaje incluido sobre el sistema «desde el primer momento creyeron en mí y en lo que les proponía»), afición y colaboradores.

«Estoy decepcionado, no esperaba este final. Debo analizar mis errores, que son los que tengo que corregir porque eso me va a hacer más fuerte y mejor. Sé que regresaré, no sé si al Valencia o a un club del nivel del Valencia. Volveré con más fuerza», añadía.

En su ánimo de no enfrentarse con la política deportiva que siguió el club en verano, el vasco sólo se limitó a decir que personalmente se veía plenamente capacitado para devolver al Valencia a la situación que teóricamente se merece: «Me sentía con fuerzas, estaba convencido de revertir esta situación. Respeto la decisión del club, tendrán sus razones. Nunca alguien que ha sido cesado va a considerar que era justa, eso sería no creer en mí. Tenía fuerzas y capacidad para revertir la situación pero la decisión no está en mis manos».

Ni los fichajes que se hicieron estaban en sus manos. Se guardó para sí su opinión más intensa sobre el grupo que le quedó tras el cierre de fichajes: «Ya dije que estaba ilusionado con la plantilla, los análisis en privado».