2002
El Valencia es campeón de Liga 31 años después
Carácter ganador y solidez defensiva, claves del mejor equipo de 2002
El Valencia volvió a ganar la Liga. Dirigido por Rafael Benítez, se convirtió en el mejor equipo español, dando una lección de juego de conjunto y, como tal, pasó por encima de sus rivales. Nadie pudo hacerle sombra en un tercio final espectacular.
Después de 31 años de sequía, en 2002 el Valencia volvió a ganar el campeonato nacional de la Primera División. El conjunto dirigido por Rafael Benítez fue, sin ningún género de dudas, el mejor equipo español en dicho año, que pasará a formar parte de la historia del club.
Este título de Liga conquistado sirvió, al mismo tiempo, para que Benítez obtuviera el reconocimiento unánime de toda la afición valencianista, incrédula y sorprendida cuando unos meses antes se anunció su contratación para dirigir al equipo.
Sin embargo, el Valencia batió récords durante 2002, año en el que el equipodisputó un total de 51 partidos entre todas las competiciones, de los que tan sólo perdió nueve. Obtuvo 28 victorias y 14 empates. Las cifras en cuanto goles fueron igualmente espectaculares, pues marcó 82 y recibió solamente 36.
Un bloque compacto. La fortaleza defensiva fue clave en el rendimiento del equipo valenciano, a la hora de marcar una trayectoria como la ofrecida , culminada con la obtención del título de campeón de Liga.
Caudio Ranieri y más tarde Héctor Cúper dotaron al Valencia de un entramado defensivo que fue alcanzado solidez año tras año. Rafa Benítez supo mantener la sobriedad del conjunto y, con un tercio final liguero espectacular, consiguió el título de campeón que tantos años se resistía.
El Valencia Terminó el campeonato de Liga como una apisonadora que pasó por encima de cualquier rival que tuvo enfrente.
En Vallecas, en el mes de marzo, sufrió su última derrota liguera. A partir de ahí, el equipo se mostró intratable, disparado hacia el título, sumando 22 de los últimos 24 puntos que hubo en juego.
Acabó como campeón indiscutible sacando una ventaja de siete puntos al segundo clasificado.
A la fortaleza mental de todos los jugadores se unió la física, aspecto que fue decisivo y que debe quedar en el haber de Paco Aiestarán, responsable de esta parcela.
El recuerdo de Málaga. Valencia entera festejó el título como propio. Nadie, en especial los aficionados, nunca podrán olvidar aquella tarde histórica en la que su equipo acudió a la Rosaleda para rendir visita al Málaga. Benítez y sus jugadores obtuvieron una victoria que resulto hasta cómoda por la abrumadora superioridad de un equipo, en toda la extensión de la palabra.
El defensa argentino Fabián Ayala abrió el camino del triunfo con un remate con la cabeza a la salida de un córner, una de sus especialidades, ante el delirio de los 4.000 seguidores desplazados y los cientos de miles valencianos que seguían las incidencias del partido en casa. La Liga empezaba a estar clara.
Después, cuando el brasileño Fabio Aurelio marcó el segundo gol, todo quedó sentenciado. El Valencia, a falta de una jornada para el término del torneo, era campeón de Liga, treinta y un años después de la última conquistada – en blanco y negro-, de la mano de Alfredo di Stéfano.
Fiesta grande, Mestalla fue un fiesta interminable en el partido que puso epílogo al campeonato, con el Betis como invitado. No importaba el resultado, era un día para disfrutar a lo grande, para celebrar como se merecía el título de Liga obtenido. Y así se hizo.
No importó tampoco que al regreso del equipo de Málaga se festejara ya a lo grande, a pesar de la intensa lluvia que recibió a lña expedición en Valencia. El agua no pudo con el delirio del valencianismo, que acompañó a los suyos en todo el recorrido por la ciudad, camino de las instituciones, para terminar en Mestalla.
Y en Mestalla se cerró la gesta con otra fiesta por todo lo alto. Cañizares recibió el trofeo de campeón bajo la apoteosis de una afición que vivió momentos de extasis con los suyos. Se ganó 2-0 al Betis en la despedida de Angloma.
El año acabó –metidos en la temporada 2002-03-, con un Valencia dubitativo y derrotado por el Deportivo, aunque con tiempo y competición por delante como para seguir aspirando a todo.