Nando, un extremo que promete guerra

Nando, en un partido contra el Mallorca.
Nando, en un partido contra el Mallorca. / el comercio

Nando regresa de su cesión en el Oviedo y está citado en Paterna el 3 de julio. «Ahora mismo sólo pienso en el Valencia, lo que venga después, ya se verá», explica el canterano, con dos años de contrato en Mestalla

TONI CALERO VALENCIA.

Estuvo dentro de ese grupo de canteranos que Pako Ayestarán reclutó el pasado verano para preparar la temporada en Holanda e Inglaterra. Nando García (Valencia, 1994) encaraba igual ante un cuarta alemán o en De Kuip, el histórico recinto del Feyenoord. Es su estilo. Un extremo puro, de los de antes. «Mi fútbol es así. Cuando cojo el balón, me gusta ser agresivo e ir a por los contrincantes», admite. En ese momento volvía Nando de su cesión en el Córdoba y el futuro le reservaba otra, esta vez en el Oviedo. Más responsabilidad. Un equipo hecho para subir a Primera que al final se quedó a dos puntos.

El canterano del Valencia ha vivido de todo en el Carlos Tartiere, un campo que aprieta por exigencias históricas. «El objetivo del Oviedo es subir, siempre, por la afición, que lo pide y por el club, que perseguía el ascenso. Al final, estar séptimo u octavo no es llegar a las expectactivas. Es un club muy ambicioso», recuerda Nando, que descansa estos días junto a su familia, en Valencia, y pasará por Málaga -su pareja es andaluza- antes de regresar al trabajo, en la ciudad deportiva de Paterna, el 3 de julio.

A sus 23 años y con dos por delante de contrato, el jugador no quiere oír hablar de otra posibilidad que no sea el Valencia. El primer equipo. Marcelino. No será fácil ganarse un hueco dentro de una plantilla en plena reconstrucción. Nando lo tiene asumido. Pero hay un factor para la esperanza. En un club con problemas económicos, el protagonismo de los hombres de la casa tiende a aumentar. Sucedió esta última temporada -imprescindible la convicción de Voro- para ver cómo Toni Lato y Carlos Soler, más otros que han ido desfilando por entrenamientos y convocatorias, daban visibilidad a la factoría de Paterna: «Cuando ves que compañeros tuyos están ahí, te da la sensación de que lo tienes cerquita. Además Marcelino como entrenador siempre ha demostrado que le gusta contar con canteranos. Así que sí, siempre hay esperanza».

Todas las posibilidades están abiertas, desde ganarse el sitio en la plantilla hasta una nueva cesión o incluso -ésta más remota- ayudar al Mestalla siempre y cuando el filial blanquinegro supere esta noche al Albacete y ascienda a Segunda. Nando va repasando las hipótesis pero él, de momento, sólo quiere contemplar una. «Puede pasar de todo en la vida, pero ahora mismo sólo pienso en el Valencia y lo que tenga que venir después, ya se verá. Es pronto para pensar en otras cosas. Tengo que darlo todo a partir del 3 de julio y ya veremos», explica el futbolista, que este año ha echado en falta más rayos de sol en Oviedo y la comida de su abuela: «Yo es que soy muy de aquí, muy de Valencia».

La evolución futbolística

A Nando le espera Marcelino, un técnico de carácter, y este año ha tenido otro con genio, Fernando Hierro. «La relación al principio fue muy buena y luego se enfrió un pelín, pero en general ha sido un técnico muy cercano que transmitía lo que él ha vivido en el fútbol», destaca Nando sobre el ya exentrenador del Oviedo. En una temporada que empezó con una «buena dinámica» para el conjunto asturiano, sufrió un bache en el ecuador de la Liga y luego volvió a mejorar para morir en la orilla, el canterano del Valencia está convencido de que ha progresado como futbolista. «La experiencia en el Córdoba me sirvió para aprender mucho y creo que este año se ha demostrado en el campo que he madurado», asegura, justo antes de advertir que no dejará de pelear por triunfar en el Valencia: «Se ha demostrado que tengo mucha hambre y voy a seguir dando guerra».

A lo largo de la temporada, el Valencia estuvo pendiente de Nando a través de sus agentes y responsables del Oviedo. Y el jugador tampoco se olvidaba de su club. «Han sido dos años complicados, pero los cambios suelen ser para mejor y éste año será el bueno. El Valencia volverá donde merece», apuesta. Con interés ha seguido Nando la evolución del Mestalla puesto que no hace tanto era su equipo y además, mantiene una buena relación con Curro Torres. Hoy verá la final de Albacete y confía en el triunfo del filial.

Fotos

Vídeos