Valencia CF | La defensa como forma de vida

Marcelino da indicaciones a Montoya y Garay durante la jornada de ayer.
Marcelino da indicaciones a Montoya y Garay durante la jornada de ayer. / lázaro de la peña/vcf

El técnico fracciona el terreno de juego en varias zonas de posición para que no haya espacio para la improvisación Marcelino insiste desde el primer día en que el equipo adquiera los automatismos

HÉCTOR ESTEBAN ÉVIAN-LES-BAINS.

El primer día en la estadía de Évian-les-Bains fue intenso. Triple sesión. Física, gimnasio y balón. Un combo que cuadra en la filosofía de Marcelino. Este Valencia va a dejar muy poco espacio a la improvisación. El técnico asturiano tiene un guión de obligado cumplimiento.

En las dos últimas temporadas, parecía que sobre el Valencia había caído una maldición. Dejar la portería a cero era un sólo un deseo. Marcelino, en su primera ronda de entrevistas, apuntó que la vida empezaba desde la defensa. El punto de partida desde el que debe crecer el proyecto. No encajar garantiza siempre como mínimo un punto y refuerza la confianza en ataque.

Marcelino ha dibujado sobre el césped del estadio Camille Fournier de Évian un tablero lleno de casillas para automatizar los movimientos. El técnico, antes del particular partido de la tarde, cogió a las dos líneas defensivas para inyectarles lo que debe de ser una filosofía durante toda la campaña. En bucle, para que no haya cabos sueltos.

En el primer partido de la última Liga, el gol del empate de Las Palmas llegó por un desajuste defensivo de los dos centrales titulares. A uno de ellos le costó el puesto en el descanso. Por ahí se derrumbó el Valencia para iniciar su particular calvario. Por eso, el nuevo técnico no quiere que exista ni una ranura en una línea de cuatro que debe cimentar el proyecto.

En el partidillo, una línea de cuatro la formaron de derecha a izquierda Nacho Vidal, Garay, Javi Jiménez y Lato. En el otro bando, en el mismo orden, Montoya, Vezo, Abdennour y Centelles. Todos los movimientos empezaron desde la retaguardia. Cuando hubo que corregir, el técnico paró y ordenó los desajustes, que en la verdad es que no fueron muchos.

En ataque, especial protagonismo para Álvaro Negredo, que ha llegado con la puntería fina al inicio de la pretemporada. El verano puede dar muchas vueltas hasta el 31 de agosto, fecha del cierre de mercado de fichajes. El atacante madrileño volvió de la Premier para no contar pero el futuro está por escribir. Lo único firmado es que tiene dos años más de contrato con el club de Mestalla. La pareja Negredo-Rodrigo estuvo más acertada que la de Mir y Zaza. Parejo, como siempre, movió a los suyos con soltura. Supura fútbol.

Si la tarde fue para el balón, la mañana se inició con una intensa sesión física. Larga, de esas que luego pesan en las piernas. El cuerpo técnico dividió a la plantilla en cuatro grupos en función de sus posibilidades en este inicio de temporada. Junto a cada grupo y con el mismo trote, uno de los hombres de Marcelino con peto rojo para que todo transcurriera según lo previsto.

Hoy nueva sesión y mañana primer partido de pretemporada. En la otra orilla del lago Lemán, ante el Lausanne. El primer ensayo para conocer si los jugadores asimilan los conceptos del nuevo técnico. Los automatismos serán básicos en este proyecto con una disciplina en las posiciones bajo las líneas imaginarias del método Marcelino.

Más

Fotos

Vídeos