La armonía impera en una grada hasta la bandera

La grada del Ciutat de València, abarrotada en el derbi de ayer.
La grada del Ciutat de València, abarrotada en el derbi de ayer. / jesús signes

A. M.

valencia. Tras un año en la sombra, el Ciutat de València enseñó ayer su grandeza. 23.084 aficionados permitieron que se acariciara el lleno en el estadio. El derbi, de una igualdad histórica, desató una expectación inaudita. Conforme el Levante se agarra a la máxima categoría, la rivalidad con el conjunto blanquinegro va creciendo. Pero sin perder la cordura. Ayer, más allá de ciertas provocaciones en forma de cánticos, reinó la armonía en la grada.

Cerca de 500 personas se citaron en el aparcamiento del estadio para recibir a la expedición granota. El afición llevó en volandas al conjunto azulgrana. Cuando de ambos equipos saltaron al terreno de juego, una senyera gigante y un tifo formado con banderitas decoraron la grada de Orriols. Además, los aplaudidores repartidos por tribuna sonaron con fuerza. El sector de animación, denominado Levante Fans, desplegó una pancarta en la que se podía leer: «Pioners del fútbol valencià».

El speaker, tras anunciar las alineaciones, lanzó un mensaje: «¡Se sent, es nota, València és granota!». Un grito de guerra que ya se ha convertido en todo un clásico. Precisamente, como homenaje al año de fundación del Levante, la afición agitó las banderas en el minuto 19:09. Por momentos, el Ciutat fue un hervidero.

La grada visitante, aparcando la polémica por las entradas, también estaba abarrotada. Los hinchas blanquinegros y los granotas intercambiaron algunos cánticos desagradables, pero sin incidentes que lamentar. Eso sí, cuando los de Marcelino se adelantaron, hubo cierta tensión en Gol Orriols entre un valencianista que celebró el tanto y un grupo de aficionados del Levante, aunque la situación no pasó a mayores.

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